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martes, 1 de diciembre de 2015

COMO SE PUEDE VER TU DESTINO MEDIANTE TU SIGNO MAYA


COMO SE PUEDE VER TU DESTINO MEDIANTE TU SIGNO MAYA





        ¿Cómo se aprende a ver el futuro?- pregunto Jacinto, el discípulo más joven del grupo, que a sus escasos doce años era un personaje muy serio y dedicado a su destino.

Una forma es la “visión de signo”. Cada ser, según su signo maya, trae una tendencia o propensión, y ésta da los nawales que lo protegen y le dan sus dones (poderes internos). Quien trae el don de la intuición, la visión o los ensueños, tiene la obligación de desarrollarlos por lo que debe ser preparado por los ancianos visionarios que lo tomarán a su cargo y le enseñarán esta mágica ciencia.[1]

La civilización maya ha mantenido desde sus orígenes una organización teocrática. Su organización social ha sido una de las más equilibradas, pues tanto los gobernantes como los súbditos se manejaban atendiendo al calendario sagrado. Esto significaba que las personas desempeñaban diferentes roles sociales según el signo ó energía con la que nacían, lo cual permitía que todos se desarrollasen de acuerdo a sus capacidades y limitaciones.[2]

La Astrología Maya abarca en sus predicciones dos tipos de corrientes energéticas: las cósmicas y las telúricas (de la tierra).[3]

Luego de un profundo silencio el venerable sabio dijo:

“Los abuelos han dejado un extraordinario legado a la humanidad. En este se sintetiza toda la sabiduría del mundo antiguo: es el instrumento más útil y trascendente, tanto para el ser individual como para todas las naciones, pues nos da la información para un desarrollo completo y armónico. Les hablo ni más ni menos que del sagrado Tzolkin o Cholq’ij, el calendario sagrado, la cuenta de los días.”

Este instrumento permite a cada persona ubicarse en el mundo, saber sus propensiones, capacidades y debilidades, y encaminar su existencia en armonía con su propósito de vida para desarrollar así toda su potencialidad.

…Este sistema de medición de tiempo no contempla las posiciones del Sol, de la Luna o de las estrellas, puesto que es un calendario Dimensional Energético.[4]

Los Nawales- energías simbolizadas en los signos tienen una relación cósmica y telúrica. Su poder y virtud nos afectan desde el momento en que existimos en su manifestación y por lo tanto nos rigen. Por eso nuestra forma de vida, tanto en lo social como en lo espiritual, está influida u ordenada por esa energía-forma que adquirimos en nuestra manifestación de lo que llamamos realidad.

Esta visión de los Abuelos de interrelacionar el Najt (espacio-tiempo) con los Nawales-Energías, se utiliza desde tiempos inmemorables en el área del antiguo Mayab. (Mesoamérica: Valle de México hasta el norte de Nicaragua.)

“El Tzolkin –nos repetía Don Pascual-, es matemáticamente perfecto, no ha tenido ni tendrá cambios; su exactitud es la síntesis de siglos de observación y estudio por parte de los grandes astrónomos, astrólogos, matemáticos y sabios mayas. Es el instrumento perfecto para comprender nuestro destino, nuestro quehacer el la maravilla de la vida, el mejor regalo que pudieron dejarnos los Abuelos.”[5]

El propósito de obtener esta información es armonizarnos con la Madre Naturaleza y con el cosmos; encontrar nuestro camino y ser consecuentes con ese propósito.[6]

La voz de Don Isidro aún resuena en mis oídos.


“Recuerda Carlos que tanto en el Antiguo Mundo Clásico como en el tradicional Mundo Maya de la actualidad, lo primero que se hace es llevar al recién nacido ante la presencia del sabio contador de los días, el ajq’ijab (Chi-Man) conocedor del signo, pues no se debe andar por el mundo sin la conciencia del propósito de vida de cada persona, sin saber sus habilidades, tendencias, propensiones, sus distintos ciclos tantos positivos como negativos.”[7]



[1] Kam Wuj. El Libro del Destino. Astrología Maya. Ludovica Squirru y Carlos Barrios, Editorial Sudamericana. 2001. Pag. 99
[2] Pág. 64
[3] Pág. 134
[4] Pag. 134-135
[5] Pag. 136
[6] Pag. 137
[7] Pág. 143

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